Negligencia de asesor fiscal

negligencia-asesor-fiscal

Las actividades que efectúan los profesionales en la actuación de sus ocupaciones y acciones diarias, son capaces de concebir obligaciones ante los clientes y otras personas. Esta responsabilidad puede reclamarse a la empresa y a los expertos que suministran sus servicios, o que son parte en un plan o trabajo establecido.

Muy distinto a como sucedía en otros tiempos en los cuales no era muy usual las reclamaciones de obligación civil a personas profesionales, en la actualidad, en vista de que son más grande las complicaciones y la magnitud de las relaciones que abundan, y eso también ocurre en otros campos profesionales, las demandas por culpa de los perjuicios causados son más frecuentes.

El cliente, al igual que el tercero e incluso la administración, exhiben legalización activa apta siempre que estos sean afectados para la demanda de la debida compensación, en vista del daño padecido por el simple hecho de pensar que es fallo del asesor fiscal por su trabajo como personas profesionales. Las posibles reclamaciones pueden tener como base:

  • Perjuicios económicos debido a resultados de errores cometidos en la actuación del asesor.

  • Perjuicios materiales.

  • Perjuicios personales.

  • Perdidas de derechos o sanciones, debido a errores o fallos en la tramitación.

  • Perjuicios patrimoniales.

Obligaciones del asesor fiscal

La obligación del asesor fiscal al ejecutar su actividad, es capaz de afectar al menos tres campos por culpa de un mal asesoramiento ante su cliente, estos son:

  • Obligación tributaria.

  • Obligación penal.

  • Obligación civil.

En la obligación tributaria hay un artículo en la legislación tributaria, que indica que, son encargados mancomunadamente de las deudas tributarias, aquellas personas que participen de forma activa en la ejecución de violación tributaria, en donde ésta e incluso se puede extender a la sanción.

Por otro lado, la obligación penal, aunque el encargado penal de todos los delitos referentes a la administración pública es el contribuyente, también puede ser estimado como encargado penal el asesor fiscal.

Todo depende de las características y el origen del engaño fiscal y su participación en la realización del plan. Es un colaborador necesario si su participación es indispensable para la gestión de la falta, o por lo menos de inmensa transcendencia efectividad e inteligencia en el fraude.

En cuanto a la obligación civil, tiene que responder el asesor fiscal, ante su cliente por todos los perjuicios que se le ocasionen, por un mal asesoramiento. Sin embargo, el que se evidencien todas esas negligencias, no exige el pago de cada una de las sumas que deba pagar su cliente a la correspondiente administración tributaria, sino que son las que instituyan un perjuicio y procedan del trabajo del asesor fiscal.

¿Si mi asesoría incurre una falta quien lo paga?

Dependiendo de que el error cometido sea en realidad por negligencia del asesor que se ha contratado. Sólo serán causa de compensación aquellos pagos que se le exigen a la persona o sociedad que ha contratado al asesor que involucre un daño para la persona que lo contrato, y que estos hayan sido ocasionados claramente por la actuación que haya llevado a cabo la asesoría.

Los casos que pueden ser motivos de indemnización son los siguientes:

  • No le entrega el papeleo o información requerida.

  • La información que entrega es fraudulenta.

  • Actuación de acuerdo a las órdenes del cliente.

El cliente debe probar en su demanda o reclamación ante la sede judicial la culpabilidad de su asesor fiscal. Para ello, hay tres requisitos que demuestran la contribución de la obligación del asesor.

  • El que no cumpla con su deber preexistente de poca diligencia, o que lo haga muy tarde.

  • Que hubo perjuicio o daño de los intereses del cliente.

  • Que haya una relación planeada con pruebas entre el comportamiento del asesor y los daños ocasionados por el cliente.

Ahora bien, cuando el cliente recibe una notificación por parte de la oficina administrativa, a pesar de que no tenga culpa de los daños este debe realizar el pago en tiempo dictaminado, aunque después estará en todo su derecho de hacer una reclamación a la asesoría por la deuda.

Como sabemos, todos somos seres humanos, así que es normal que cometamos errores, y en caso de los asesores fiscales sucede lo mismo, solo que en este caso es más complejo, debido a que en el entorno del papeleo y el de la administración de las responsabilidades tributarias abarca una enorme relevancia, especialmente a nivel económico.

Además del gran impacto que este puede ocasionar en el adelanto de la actividad de una persona, pyme y cualquier otra clase de sociedad, por lo que tendrá que hacerse responsable de los posibles resultados de una acción incorrecta en sus deberes como fiscal. Por otro lado, el demostrar que un profesional ha sido participe de negligencia no es una tarea tan fácil, por lo que será necesario la ayuda de un abogado.

Y es precisamente por eso que, a la hora de contratar un asesor fiscal, debes asegúrate que se trate de una asesoría competente que cuente con un seguro de responsabilidad u obligación civil, que se encargue de cubrir cualquier riesgo ocasionado debido a negligencia profesional. De esta forma, podrás estar más tranquilo, en caso de algún contratiempo que se presente en lo que respecta a las responsabilidades tributarias de tu empresa.